29 September, 2022
Diario de Guerrero

DESDE 1947

Firmas de diputados en documento del Congreso, sí fueron falsificadas

El asunto de la presunta falsificación de firmas de algunos diputados locales en la invitación girada en días pasados a la población indígena y afromexicana que vive en el municipio de Acapulco, tendrá que seguir el proceso legal correspondiente y de entrada, será remitido por la Presidencia de la Mesa Directiva del Congreso local a la Contraloría Interna del Poder Legislativo.

El caso, según señaló ayer mismo el coordinador de la Fracción Parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Héctor Apreza Patrón, es que no se trató sólo del hecho de que una misma firma aparecía sobre los nombres de dos diputados, en este caso los de Raymundo García Gutiérrez, coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y Manuel Quiñónez Cortés, del Partido Verde Ecologista de México, sino que no se pidió la autorización de los legisladores locales integrantes de la Junta de Coordinación Política, para estampar sus rúbricas en tal documento.

Al respecto, la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso local, Flor Añorve Ocampo, señaló que este caso seguirá el procedimiento legal correspondiente, por lo que lo remitirá al Contralor Interno del Poder Legislativo para que continúe la investigación correspondiente y ver quién hizo ese documento, pues reconoció que “sí es algo complicado, aunque no circuló afuera del Congreso local”.

Mencionó la legisladora local priísta que a pesar de que el área de Informática del Congreso local sí tiene las firmas digitalizadas de los diputados locales, con el fin de estamparlas en los documentos correspondientes, cuando lo aprueba el pleno o la Jucopo, en este caso, “no era una firma digitalizada; alguien trató de imitar la firma”:

Lo que sí destacó, es que el citado documento sólo circuló al interior del Congreso local y no fue enviado o replicado al puerto de Acapulco.

En este mismo sentido, cuestionado al respecto, el coordinador de la bancada del PRI enfatizó que utilizar la firma de un diputado en un documento oficial sin su consentimiento “es gravísimo”, independientemente de que haya sido distribuido o no, “porque se llama abuso de confianza”.

Dijo que él se enteró en su momento de la existencia de ese documento con firmas apócrifas por integrantes del propio equipo técnico del Congreso, que le dijeron que qué bueno que ya había firmado la convocatoria correspondiente, “a lo cual dije: perdóname, yo no he firmado nada”.

Reconoció, eso sí, que el documento en mención, está bien hecho, porque además cuida la terminología correspondiente, pero “el problema no es el documento en sí, sino que hubo un uso ilegal, hubo una falsificación de mi firma, lo cual es gravísimo, porque no sólo fue mi firma la que se usó”.

El legislador local priísta no quiso señalar a nadie en particular como responsable de esta anomalía, sino que se proceda legalmente hasta sus últimas consecuencias, porque son cosas que no se pueden permitir, “porque evidentemente, la utilización sin la autorización de un diputado en algún documento legal del Congreso, es grave”. (Baltazar Jiménez Rosales)

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